Software de citas para peluquerías

El teléfono suena justo cuando tienes las manos en la cabeza de un cliente. Esa llamada es una reserva que se va a la peluquería de al lado. Luqen la atiende por ti, la agenda con el estilista libre y la confirma.

En una peluquería, el teléfono siempre suena en mal momento

Estás con el tinte, con el secador puesto, con las tijeras en la mano. El teléfono suena y no puedes cogerlo. O lo coges, y el cliente que tienes en la silla espera mientras tú buscas un hueco en la agenda.

Las dos opciones te cuestan dinero: una pierde la reserva, la otra empeora la experiencia del cliente que ya está pagando.

~30% de llamadas sin contestar

En las horas de máxima ocupación, casi un tercio de las llamadas a negocios de servicios se quedan sin respuesta.

85% no vuelve a intentarlo

Quien no consigue contactar no espera: llama al siguiente de la lista y reserva allí.

Cómo funciona en una peluquería

Agenda por estilista

Cada profesional tiene su propia agenda. Cuando entra una reserva, el sistema comprueba quién está libre a esa hora y con ese servicio, y la coloca donde corresponde.

Atiende cuando el salón está lleno

Da igual que estén sonando tres llamadas a la vez o que sea sábado por la tarde. El sistema las atiende todas, sin cola y sin dejar a nadie esperando.

Confirma y recuerda

El cliente recibe la confirmación al momento por WhatsApp o correo, y un recordatorio antes de venir. Las ausencias bajan y los huecos no se quedan vacíos.

Atiende también cuando estás cerrado

Muchas reservas entran el domingo por la tarde o a las once de la noche, cuando alguien decide que necesita cortarse el pelo esta semana. Si nadie contesta, esa reserva no existe.

Lo que te está costando ahora mismo

Pon que pierdes cuatro llamadas al día y tu ticket medio son 35€. Eso son 140€ al día. Más de 4.000€ al mes en clientes que llamaron, no les cogiste, y se fueron a otro sitio.

Calcula lo que estás perdiendo con tus números reales →

Precio

Desde 199€ / mes

El precio se compone de un setup de instalación (configuramos el sistema con tus servicios, tu agenda y tu forma de trabajar) y una cuota mensual de mantenimiento que cubre el funcionamiento continuo, el soporte y los ajustes.

Cada negocio tiene un volumen de llamadas y unos servicios distintos, así que el importe final lo definimos juntos después de conocer tu caso. Antes de cualquier compromiso, lo pruebas 10 días gratis funcionando en tu negocio real.

También para otros negocios con cita previa

Si además de peluquería ofreces otros servicios, o quieres ver el sistema completo, mira la página de software de citas. También trabajamos con centros de estética y clínicas de fisioterapia en Madrid.

Preguntas frecuentes

¿Puede gestionar la agenda de varios estilistas a la vez?

Sí. Cada estilista tiene su propia agenda. El sistema comprueba quién está libre para el servicio que pide el cliente y coloca la cita donde corresponde. Si el cliente pide a un profesional concreto, respeta esa preferencia.

¿Distingue entre un corte y unas mechas?

Sí. Configuramos cada servicio con su duración real, de forma que un corte de treinta minutos y unas mechas de tres horas se agendan correctamente sin solaparse.

¿Qué pasa si suenan varias llamadas a la vez un sábado?

El sistema atiende varias conversaciones simultáneas. Ningún cliente se queda esperando ni escucha el tono de comunicando.

¿Reduce las ausencias?

Sí. Cada cliente recibe una confirmación al reservar y un recordatorio antes de la cita, por WhatsApp o correo. Es la forma más efectiva de que la gente no se olvide.

¿Cuánto cuesta para una peluquería?

Desde 199€. Se compone de un setup de instalación y una cuota mensual. El importe depende del volumen de llamadas y del número de profesionales. Incluye 10 días de prueba gratis.

¿Tengo que cambiar la agenda que uso ahora?

No. Integramos el sistema con tu calendario actual durante la instalación. Sigues trabajando igual, pero sin tener que apuntar nada a mano.

¿Te interesa?

Cuéntanos tu caso

Te mostramos cómo el sistema funcionaría en tu negocio concreto, sin compromiso.